lunes, noviembre 13, 2006

Viaje a Isfahan

Casi dos semanas después voy a colgar las fotos por fin, ando ocupado con mi habitación en la nueva casa que ya va tomando un color mas claro, ya he limpiado casi todo lo negro que habia, espero este finde tener ya mi "hogar" en Teherán.

Quedamos para ir a Isfahan Rosa y yo juntos desde Teherán y Álvaro que estaria de ruta turistica desde Shiraz. El dia de antes de empezar el viaje (jueves) tuve que ir al aeropuerto a recoger los billetes, aqui eso de cogerlos en internet no funciona mucho :D. Llegué alli, fuí a la ventanilla, deme dos billetes por favor, ¿Nombres y apellidos? ups empiezan los problemas, no tengo ni idea de como se apellida Rosa, se nos pasó a los dos que teniamos que coger los billetes con los nombres, que no era un billete de autobus. La chica que me atendia me mira con cara de circunstancias y me dice que sin el nombre no puede hacer el billete, que vaya a la policia del aeropuerto, se lo explique y me rellenen un formulario que le tengo que devolver a ella. Voy al despacho de la policia, le explico todo el asunto, se queda pensando y a regañadientes me hace el dichoso papelito, a nombre de Rosa Dé. Voy con el papelito y me hacen los billetes. En total unos 30 verdes (Menos de 30 €).

1er dia

Despues de la fiesta de la noche anterior quedamos a las 6.30 de la mañana en el aeropuerto, muy cansado, el vuelo salia a las 7.40, tiempo de sobra, llego justo a tiempo gracias a un amiguete que me lleva en coche. Me siento a esperar que venga Rosa.
Las 7.15 y Rosa no viene, además yo sin móvil. Voy a una de esas tiendas del aeropuerto y le pido una tarjeta para llamar por cabina (las cabinas aqui no llevan para monedas) me da una tarjeta, voy a la cabina y me dispongo a llamar a Rosa al móvil. Marco todos los números necesarios y me sale una tia hablando en farsi, rollo Telefónica de España cuando haces algo mal. Lo intento una vez, otra y otra y otra. Cuando ya debia de tener cara de circunstancias, se me aparece un militar de los que vigila el aeropuerto, está todo lleno de ellos. Me pregunta que que me pasa, le explico que habia quedado con una amiga, la amiga llega tarde y la quiero llamar al movil. El chaval no debia de tener mas años que yo, con barbita, un poco mas bajito. Me coge la tarjeta y se pone a llamar él, tampoco funciona. Me dice que espere, se va y aparece al minuto corriendo por la terminal, va a llamar con una tarjeta suya, que majo. Rosa contesta el telefono desperezandose, se ha dormido. Me dice que me llamará después, ¿SE PUEDE SABER A DONDE SI NO TENGO MOVIL?, DESPIERTA YAAAA!!!.
Si Rosa no puede ahora, que venga después, Álvaro no tiene movil y si no aparecemos lo dejamos tirado. Se lo digo al militar tan amable y me dice que vale, me coge el billete de las manos, lo lee y le cambia la cara. ¡¡Corre corre que tenias que haber embarcado ya!!, los dos corriendo por el aeropuerto hacia la zona de embarque, cuando llegamos el militar habla con el de la puerta, no podemos hacer nada, he llegado tarde. Me acordé de Rosa y de parte de su familia. Me dicen que a las 9:40 sale otro vuelo y que me puedo esperar a cogerlo, yo les digo que voy a ver si puedo contactar con mi amiga, de momento no sé nada. Esperando en la sala de espera a que llegase Rosa de una vez se me ocurre ir a hablar con la que me ha vendido la tarjeta, a ver porqué no funciona. Me dice que la tarjeta es solo para fijos nacionales, que para moviles necesito otra (estúpida ¿donde te crees que te he dicho que iba a llamar?) Rubén, paga otros 10€ y compra otra tarjeta. Llego a la cabina, esta vez si que funciona, me responde Rosa que lo siente mucho y que viene de camino.

Rosa aparece por fin por la puerta de entrada para las mujeres del aeropuerto. Tan pronto como ella aparece viene un hombre corriendo diciendonos que le sigamos, a mi ya no me parecia tan raro pero mi amiga estaba flipando. Resulta que la chica que vendia los billetes le habia avisado a un señor que pasaba por alli para que nos buscase por el aeropuerto y nos dijese que teniamos que comprar los billetes ya que se acababa el tiempo. Compramos los billetes, facturamos el equipaje de Rosa. Vamos hacia el avión. Nada mas llegar a la puerta de embarque nos metemos en el avión directamente.

Unos 50 minutos después del despegue llegamos a Isfahan. En el avión pensaba en lo que me habia ocurrido y en lo simpatica y amable que habia sido la gente, esto pasa en Europa y no se yo...

Una vez en el otro aeropuerto cerramos la vuelta a Teherán, al dia siguiente a las 14:50, no hay otra cosa, tenemos poco mas de 24 horas para ver toda la ciudad.
Llegamos al hotel, Álvaro nos estaba esperando, subimos a la habitación, nos cambiamos de ropa, bajamos y cogemos un taxi hacia el primer punto turístico que recomienda la guia del planeta solitario.
Llegamos a la entrada de la mezquita Masjed-e Jamees una mezquita rodeada completamente por un bazar, logramos encontrar la entrada que estaba bastante escondida. Ahí nos hacemos las primeras fotos. Estamos en viernes, en dia sagrado para los musulmanes, nos ven con Rosa y enseguida nos calan, no pueden entrar turistas mientras haya misa.
Dejamos esa mezquita para el final del dia y optamos por seguir con la ruta. De camino al gran bazar vemos calles como esas que salen por el telediario cuando dicen que han puesto una bomba en gaza o alguna cosa así, pero no, lo estaba viendo con mis propios ojos.
Una puerta típica , dos aldabas, la de la izquierda mas ligera para que llamen las mujeres, la de la derecha mas pesada para que llamen los hombres, según a cual llames te sale a atender un hombre o una mujer.
Despues de caminar un poco llegamos al gran bazar, está cerrado, es viernes, de todas formas nos damos una vuelta y sacamos unas fotos.
Estos bazares tienen el mismo diseño desde hace siglos, es una galeria cerrada con unas aperturas en el techo que dejan pasar la luz pero controlando que no haya mucho calor.

Encontramos una zona abierta del bazaar, justo la que está al lado de la plaza de Naghsh-i Jahan, estos dos se vuelven locos mirando alfombras, lámparas y toda clase de souvenirs. Al rato llegamos a la plaza, es una de las mas grandes del mundo.
Como Rosa está cansada por una lesión que tuvo vamos a uno de los bares que está en la azotea de los edificios que rodean a la plaza. Mientras nos sirven un té y unos pastelitos volvemos a hacer mas fotos.

Después de relajarnos y deleitarnos con la vista, a mirar unas pocas tiendas mas y a comer en un restaurante baratisimo y con mucho encanto, que también está en las azoteas de la plaza.
Al salir de comer decidimos volver a la primera mezquita donde no nos habian dejado entrar, esta vez entramos Álvaro y yo solos, Rosa se queda dando una vuelta por el bazar de la mezquita.
Gente durmiendo en la mezquita, se respira una paz y no se oye nada, desde que estaba en Teherán no experimentaba esa tranquilidad.


Al salir de la mezquita tomamos unas fotos curiosas.
La mala gente extranjera les llama cucarachas, juas juas juas.

Después seguimos con la visita a la plaza, entramos en la mezquita de Masjed-e Emam (mezquita del Imam)
Después seguimos con la mezquita mas grande de todas la mezquita de....


Al salir ya se está haciendo de noche, yo estoy cansado de tanto trajín, les digo a mmis amigos que me vuelvo al hotel mientras ellos se quedan mirando mas cosas por el bazar. Me dejo alguna cosilla par ver por la mañana. Me echo una siesta, despues me viene Rosa a buscar, Álvaro se ha vuelto ya para Teherán, al dia siguiente tiene que trabajar. Nosotros cenamos y nos vamos al hotel otra vez, hay que levantarse temprano si queremos sacarle partido al segundo dia.


2o dia
A la mañana siguiente nos levantamos temprano, desayunamos en el buffet libre del hotel, todo muy rico. Nos recoge un taxista pesado que se empeña en hacernos un recorrido, vamos a la iglesia armenia de Isfahán, Kelisa-e Vank, o catedral Vank.
Tumbas y foto de la plaza principal de dentro del recinto, a la izquierda está el museo donde explica el holocausto armenio, como los judios, esta gente siempre ha sido perseguida y aniquilada, esta vez por los turcos. Ya lo expliqué en otra entradade mi blog, hace 400 años muchisimos armenios se refugiaron en Irán y los persas les recibieron y los aceptaron, tanto que aun ahora tienen mas libertades incluso que los propios iranies, tienen recintos en los cuales las mujeres pueden ir sin velo, puede llevar todo el mundo ropa normal, hacer deporte, beber alcohol, rezar, etc etc. Tienen restaurantes propios a los cuales no se les está permitida la entrada a los iranies (porque las autoridades de Irán se lo prohiben)
Realmente lo de los armenios era una cosa que desconocia y me impresionó, fueron aceptados por los iranies, pero al principio estaban oprimidos. En el museo estaban los originales de los decretos iranies por los cuales dejaban de pagar el doble por realizar comercio solamente por ser armenios, por los que pagaban mas impuestos que los iranies, pero tambien decretos que mas tarde les donarían tierras para que hiciesen su vida alli. Me dejé muchas cosas por ver y por fotografiar pero me estoy esperando a ir con Maria que va a venir a verme el puente de la Constitución.

Volvemos a la plaza de Naghsh-i Jahan, Rosa quiere seguir viendo cosas del bazar, yo me voy a ver el palacio de Ali Qapu, tiene una arquitectura que me recuerda a la Plaza de España de Sevilla, luego por dentro son todo corredores estrechos, no se parece en nada.
Tejado del palacio.Vista desde el tejado.
Después volvemos al hotel y el mismo taxista pesado nos viene a recoger para llevarnos al aeropuerto. Todo el viaje Rosa y yo entre tensos y escojonandonos porque no queriamos dejar de hablar, cada vez que nos callabamos, el taxista aprovechaba para pedirnos mas dinero por el viaje. Llegamos al aeropuerto y camino para Teherán otra vez. Tenia que llegar pronto a casa para echarme la siesta, esa noche me esperaba un concierto de ópera clandestino en casa del segundo de la embajada holandesa.

PD: el hotel estaba bastante bien para lo que es Irán, costó 30$ la noche con un descuento especial que le hicieron a Rosa.

1 comentario:

Nuri dijo...

Increible Rubén, que pasada, me encantan tus fotos, siempre me han gustado las mezquitas, creo que son lugares increibles, transmiten tranquilidad y te hacen sentirte agusto, eres afortunado de poder ver todo eso con tus propios ojos. Un beso y a seguir disfrutando!